Se invierten millones de dólares, se inundan miles de hectáreas y se desplaza a cientos de personas buscando producir energía con proyectos hidroeléctricos de gran envergadura. Este es un recorrido por tres casos de mega proyectos en Colombia, Brasil y Chile que demuestran que la bandera del desarrollo incontrolado puede ocasionar grandes problemas al ambiente y a las sociedades, además de evidenciar la inconformidad por parte de la población a su construcción y de demostrar que transnacionales están trabajando en Sur América, extrayendo nuestros recursos.

Huila, Río Magdalena, Colombia. El Ejercito y la Policía Nacional, atacaron violentamente a un grupo de

campesinos que marchaban pacíficamente a las orillas del rio Magdalena al nor occidente de Colombia. Dejando como saldo tres heridos, uno de los cuales perdió su ojo derecho  debido a las esquirlas provenientes de los gases lacrimógenos, además de hombres golpeados y lugareños despojados de sus derechos.

Gracias a un video publicado en las redes sociales, titulado El video que el gobierno colombiano no quiere que veamos realizado por Bladimir Sanches Espitia, se conoció la manera en la que el Estado desalojó violentamente a campesinos, pescadores y mineros artesanales, quienes de manera pacífica estaban protestando en contra del proyecto.

Según una testigo y reportera del Diario la Nación (Colombia), no hubo manifestación violenta por parte de las comunidades y por el contrario la policía y el ejército actuaron de manera violenta con gases lacrimógenos y garrotes.

El proyecto Hidroeléctrico el Quimbo, tiene como finalidad generar un total de 400MW, se inundarán 8.250 hectáreas por un costo de 900 millones de dólares, está ubicado en el rio Magdalena que cruza el país de sur a norte y es considerado el rio más importante de Colombia. El proyecto está a cargo de la transnacional ENDESA, empresa italo-española, que tiene presencia en otros países de Sur América.

Amazonas, Rio Xingú, Brasil. La hidroeléctrica Belo Monte, está proyectada para ser una de las tres más grandes del mundo, con 11.200MW y construida por un costo de 11.000 millones de dólares. El proyecto calificado como irreversible por el ministro de energía de Brasil, Edison Labao, es rechazado por organismos internacionales como la Organización de Estados Americanos (OEA),la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), la comunidades locales e indígenas, ambientalistas y personalidades mediáticas del mundo , entre ellos James Cameron director de la película Avatar.

Por su parte con Belo Monte se desplazarán 40.000 indígenas y se inundarán 400.000 hectáreas de bosque, en la zona norteña de Pará, logrando con esto la destrucción del hábitat y el desplazamiento de miles de personas.

Se han llevado a cabo cientos de manifestaciones en Brasil y en otros lugares del mundo, para llamar la atención al gobierno brasilero y lograr con esto la finalización del proyecto hidroeléctrico, pero el gobierno insiste en construirlo. Belo Monte aún siendo tan imponente sólo producirá energía a un tercio de su capacidad, debido a que el rio Xingú pasa por una temporada de sequía de ocho meses disminuyendo así su temporada productiva a tan sólo cuatro meses.

Por la red circulan cartas de apoyo para firmar en contra de la hidroeléctrica que está a cargo de la empresa Norte Energía, consorcio de empresas brasileñas.

Patagonia, Región de Aysén, Chile.  El Proyecto hidroeléctrico HidroAysén, ubicado en la Patagonia chilena en los ríos Baker y Pascua, busca establecer cinco centrales hidroeléctricas que le otorgarán a Chile una potencia energética de 2.750MW por un valor de 3.200 millones de dólares. Serán inundadas 5.900 hectáreas de reservas naturales, en una zona de alta importancia ecológica para el país.

La energía que partirá de esta zona, busca cubrir la necesidad energética de Santiago a través del Sistema Integral Central que cruzará por demás con cableado toda la zona patagónica, generando a su paso también contaminación visual en el sector. Asimismo el proyecto afectará a parques naturales, reservas nacionales, humedales, áreas protegidas e intervendrá a comunidades indígenas de la zona.

Desde el  inicio de este proyecto más de 70% de los chilenos se ha expresado abiertamente en contra por medio de manifestaciones a lo largo del país. El grupo Patagonia sin Represas conformado por organizaciones y ciudadanos chilenos y de otros lugares del mundo, busca a través de su página web y de diferentes materiales de difusión como videos, posters, avisos radiales, documentos, entre otros, salvaguardar y defender la Patagonia chilena de la construcción del proyecto.

Las empresas ENDESA, transnacional italo-española y Colbún de origen chilena son quienes están llevando a cabo este mega proyecto.

Pero, cúal es el problema de las hidroeléctricas?

Según Paola Faure, Bióloga de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y Maestranda en Estudios Ambientales de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES) dependiendo de la magnitud del proyecto hidroeléctrico, en cuanto a su extensión y servicios ambientales se trate, serán los problemas que se presenten al generar una represa; pero los problemas varían entre mortandad de peses por perdida de oxigeno en el agua, la imposibilidad de desplazamiento rio arriba y rio abajo del que dependen los peces migratorios en su temporada reproductiva, debido al bloqueo físico que se impone en una represa, o la generación de gases efecto invernadero debido a la descomposición de la materia orgánica inundada como árboles,  arbustos, pastos, entre otros, que generan gases  como el  metano mucho más contaminante que el CO2.

Asimismo es importante aclarar que la re ubicación que deben sufrir las poblaciones ribereñas, quienes en la mayoría de los casos son restablecidos en zonas muy diferentes a las habituales, son un tema importante del cual el Estado y las empresas se deben hacer cargo al momento de desarrollar un proyecto hidroeléctrico en el proceso de mitigación. Según Faure es el caso de los lugareños en Yacyretá en Corrientes, Argentina, que terminaron re ubicados en barrios de cemento lejos de sus costumbres y sin saber cómo sobrevivir sin sus peces y animales de pastoreo.

Las imágenes demuestran cual es el resultado visual de los proyectos, los rios pasan de ser hermosos y maravillosos a ser lo que claramente se observa, lugares sin vida ni belleza.

Rechazo generalizado

Uno de los temas que más llaman la atención sobre estos proyectos hidroeléctricos es la generalizada oposición por parte de las comunidades afectadas y de personalidades de la vida pública tanto de los países implicados como de otros que deciden adherirse a la causa. Estos proyectos en su mayoría se realizan sin la consulta a las poblaciones afectadas y sus voces no son escuchadas.

Aún luego de fuertes disputas, personalidades en contra, marchas gigantescas, los gobiernos y las empresas en su mayoría transnacionales, se empeñan en seguir con los proyectos hidroeléctricos que van en detrimento de las comunidades y del medio ambiente. ¿Quiénes serán entonces los equivocados, aquellos que quieren a toda costa la construcción de megaproyectos o aquellos que luchan a favor de la vida y el cuidado del medio ambiente?

Según Faure lo importante no es dejar de establecer proyectos hidroeléctricos, lo importante es generar  proyectos más pequeños que produzcan menos impacto y que las empresas realicen el proceso de mitigación con la sociedad para que se siga produciendo la energía que diariamente necesitamos.