Señoras tráficoLa hora no es importante, mucho menos el lugar, porque de seguro en cualquier momento y espacio, a todos aquellos que vivimos en una ciudad nos ha pasado. Perdemos la calma, puede dolernos la cabeza, sentimos angustia, exceso de calor, nos duelen las extremidades y sentimos que el tiempo pasa más lento de lo normal. Y todo producto de qué? Del tráfico.

Juzgamos a las autoridades por el estado de las vías, por la falta de leyes que regulen el paso de camiones y buses de gran tamaño por vías de dos carriles; pedimos más policías y más sanciones para los infractores que quieren, haciéndose los vivos, sobrepasarnos armando un carril inexistente, o a los que bloquean el paso cuando la luz aún se encuentra en rojo. Queremos, sin éxito, conseguir salir de las extensas filas de carros, camiones y buses sin gastar más tiempo del que normalmente invertimos.

La libertad de andar en auto propio

Primera escena, felicidad, segunda escena confort y seguridad. Se ve en la pantalla un auto que se mueve a velocidad constante, por una vía libre de complicaciones en medio de un paisaje hermoso. Se muestra el interior, las llantas, las luces, todo es belleza y sofisticación. Este es el mejor auto que puedes tener, dice el eslogan; muévete con confianza y libertad. Léase bien LIBERTAD.

Volviendo a lo nuestro; qué tanta libertad puede haber en medio de filas de autos con gente que grita y toca la bocina para querer pasar? Alguna vez pensaste que el sueño que te venden en la publicidad no es más que un engaño?

Dióxido de carbono multiplicado por cientos

Voy en mi auto sola, a mi alrededor hay otros varios conductores solitarios, otros con uno o dos acompañantes. Los que van con más son los de transporte público que prefieren, generalmente, sobrepasar la cuota permitida. Y qué más da, si yo quiero llegar a donde voy, prefiero salir en mi auto, tranquila, a mi velocidad, segura de que nada me puede pasar, libre, sofisticada y confiada.

Y si sumamos todas estas independencias y las multiplicamos por la cantidad de dióxido de carbono que estamos, entre todos, liberando al ambiente? Qué nos dará? Es acaso un saldo a nuestro favor? Claramente no.

Mi libertad se ha disminuido

Trafico LimaHasta hace apenas unos meses no tenía auto y me movía por la ciudad en bicicleta, en bus o caminando (soy una caminante fija y decidida). Siempre que iba en transporte público prefería bajarme y caminar, en caso de que el tráfico fuera insoportable. Ahora que tengo auto, dos veces lo he dejado  a unas cuadras de mi destino buscando evitar el atasco; pero la verdad es que eso no lo puedo hacer siempre, pues el auto no puede estar tirado en cualquier esquina.

Es mi responsabilidad que el tráfico esté como esta, que el calentamiento global se haga cada vez más complicado, que en las ciudades casi no se pueda respirar y el al ruido me ensordezca a mi y a los transeúntes? Claro que si. Soy dueña de un auto y ando con el por la ciudad.

Contaminamos el ambiente por el gusto a nuestra individualidad, generamos caos por nuestra propia satisfacción, porque le hemos creído, le hemos comido el cuento a la sensación de libertad que nos otorga un auto y no vemos las terribles consecuencias que genera.

Y tu, cómo te transportas? Sufres con el tráfico de tu ciudad?